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Archive for 24 diciembre 2006

Noche buena en casa

diciembre 24, 2006 10:34 pm Deja un comentario

Hoy llegamos a nuestra casa, en realidad eso de viajar toda la noche no le recomiendo a nadie, fue muy cansado -12 horas-, el camino muy malo desde Loja hasta Cuenca y el primer tramo hasta Riobamba también.

En fin llegamos y dejamos las cosas en la casa, a descansar…

En la noche la cena de navidad con mis papás, la sofi saltaba de alegría y bueno mi espíritu se sentía inquieto, todavía no sabemos donde vamos a trabajar…Terminemos el año y luego el siguiente vendrá con mas sorpresas.

Categorías:Familia

Hoy dejamos la UTPL

diciembre 23, 2006 8:39 pm Deja un comentario

Bueno, esta fue una idea que hemos ido madurando hace algunos meses, y hoy se hace realidad, la verdad que eso de vivir lejos de tu lugar de origen si es complicado y mas cuando ya tienes familia.

En estos tres años que hemos estado en la universidad hemos vivido de todo, pero principalmente el cariño de la gente a la cual hemos podido ayudar directa o indirectamente. Han sido muchas emociones y muchos retos los cuales se han ido cumpliendo de a poco, el apoyo de las autoridades y de las personas que confiaron en nuestro trabajo.

Hoy termina un ciclo el mismo que lo concluimos con mucha satisfacción, e inicia uno nuevo, el mismo que no va a ser fácil, el camino que hemos escogido es el más difícil pero es el correcto…

Ahora regresamos a nuestro lugar… y recordaremos siempre de la querida universidad.

Categorías:Trabajo

La Inteligencia Emocional y el Destino

diciembre 16, 2006 10:09 am 2 comentarios

“Saber que una persona ha logrado graduarse con unas notas excelentes equivale a saber que es sumamente buena o bueno en las pruebas de evaluación académicas, pero no nos dice absolutamente nada en cuanto al modo en que reaccionará ante las vicisitudes que le presente la vida”. Y éste es precisamente el problema, porque la inteligencia académica no ofrece la menor preparación para la multitud de dificultades —o de oportunidades— a la que deberemos enfrentamos a lo largo de nuestra vida. No obstante, aunque un elevado CI no constituya la menor garantía de prosperidad, prestigio ni felicidad, nuestras escuelas y nuestra cultura, en general, siguen insistiendo en el desarrollo de las habilidades académicas en detrimento de la inteligencia emocional, de ese conjunto de rasgos —que algunos llaman carácter— que tan decisivo resulta para nuestro destino personal.

Existe una clara evidencia de que las personas emocionalmente desarrolladas, es decir, las personas que gobiernan adecuadamente sus sentimientos, y asimismo saben interpretar y relacionarse efectivamente con los sentimientos de los demás, disfrutan de una situación ventajosa en todos los dominios de la vida, desde el noviazgo y las relaciones íntimas hasta la comprensión de las reglas tácitas que gobiernan el éxito en el seno de una organización. Las personas que han desarrollado adecuadamente las habilidades emocionales suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales que determinan la productividad. Quienes, por el contrario, no pueden controlar su vida emocional, se debaten en constantes luchas internas que socavan su capacidad de trabajo y les impiden pensar con la suficiente claridad.

Daniel Goleman, Inteligencia Emocional, p 25