Que difícil es despedir a un ser querido, y más cuando ha sido una persona cariñosa. La abuelita después de una enfermedad se fue al cielo, nos dejó su ejemplo de superación, de trabajo -trabajó hasta la penúltima semana antes de su partida-, de cariño.
Esta foto la pude tomar hace dos meses, cuando estubo en el bautizo de Sofi, estaba ya enferma, pero no importaba el dolor mas era la voluntad de acompañarnos ese día.
Desde que tengo uso de razón la abuelita estubo cerca de nosotros, muy alegre, en una fiesta, muy responsable con sus hijos y con su esposo. Recuerdo cuando yo iba al mercado simpre muy generosa, todas las veces me compraba un plato de tortillas, por eso me gustaba ir.
Ahora ya no está, y no puedo escribir mas, en la garganta se me hace un nudo…Adiós abuelita, espéranos… ya mismo estamos contigo.